jueves, 20 de diciembre de 2007

Educación e innovación

Valores
EL ECONOMISTA

20/dic/2007


El principio para contar con investigación y desarrollo depende de varias cosas, como ya ha sido explicado anteriormente, pero hay un elemento muy importante para generar innovación: la educación.
Mercedes Muñoz*



En varios artículos he manifestado lo importante que resulta para una sociedad contar con empresas y organizaciones innovadoras, pues, en parte, la permanencia en un mercado internacional y para mantener la competitividad de un país o empresa en un mundo cambiante a velocidad galopante depende, en gran medida, de la estrategia tecnológica-innovadora que se ejecute en una planeación a largo plazo.

Sin embargo, para contar con empresas y organizaciones competitivas, éstas deberán de seguir una estrategia de investigación y desarrollo de tecnología que finalice en la innovación de productos y/o nuevos procesos.

El principio para contar con investigación y desarrollo depende de varias cosas, como ya ha sido explicado anteriormente, pero hay un elemento muy importante para generar innovación: la educación.

A pesar de la importancia en la educación, en el último reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes 2006 (PISA 2006, por su sigla en inglés), para México se indica que, contrariamente al aumento en el gasto educativo, los resultados son malos y nada alentadores.

La OCDE señala que la educación en México es ineficiente, con pobres incentivos para mejorar y que tanto la calidad como la cantidad es menor a los niveles registrados por los mismos miembros de la OCDE.

En el estudio de la OCDE, se señala que el sistema educativo de México: a) Es uno de los más grandes en América Latina, al contar con más de 36 millones de estudiantes.

b) Con más de 10% de escuelas o instituciones privadas.

c) Tres tipos de educación pública: - Educación básica, que se subdivide en tres niveles y cuenta con 78% del total de alumnos enrolados en el sistema educativo. Los tres subniveles son: preprimaria (kinder), primaria y secundaria. En total, esta educación básica se compone de 12 años.

- Educación media superior, que está conformada por dos tipos, aquella que te prepara para ser un técnico o bien aquella que sirve de base para los estudios universitarios.

- Educación terciaria, que incluye los cursos ofrecidos por las universidades.

Es importante aclarar que en México, el gasto en educación es creciente tanto en monto como en porcentaje en los últimos años, pero en términos absolutos es menor al estándar. Durante el periodo de 1995 a 2004, el gasto en educación se incrementó 47%, es decir, 6.4% como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), que es superior al nivel de la OCDE.

También la OCDE determinó que una mayor parte del dinero gastado en la educación no es para crear nuevos proyectos de infraestructura o mejorar la calidad de educación, sino que se "invirtió" en el gasto corriente.

No obstante, hay elementos también igual de críticos como el hecho de que: a) México gasta por cada alumno de primaria solo 1,694 dólares (estimados bajo el enfoque de la paridad de poder de compra), mientras que el promedio de la OCDE aproximadamente invierte 5,832, es decir, 3.4 veces más de lo gastado en México. Para el caso de la secundaria, la situación es muy similar.

b) En la prueba de lectura, los mexicanos evaluados obtuvieron 17% por debajo del promedio de la OCDE. El puntaje obtenido fue de 410, peor que el obtenido en el año 2000.

c) En la prueba de matemáticas se lograron apenas 406, y no hay diferencias de género significativas.

d) En la prueba de ciencias los resultados son igual de magros, a pesar de la disposición mostrada por los alumnos en esta materia.

Dado este panorama tan desalentador en educación, es difícil plantear una estrategia de innovación a largo plazo y que permita situar al país en mejores condiciones, tanto para la vida de sus pobladores como para las empresas.

*Mercedes Muñoz es directora del Centro de Estudios sobre Negocios Internacionales e Integración Regional del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. Su correo electrónico es: marmunoz@itesm.mx

Cosas para vivir mejor en el 2008

Editorial / EL ECONOMISTA

20/dic/2007


Cada cierto tiempo me gusta compartir con los lectores algunas de las cosas que pueden ser saludables para vivir mejor. Desde luego la lista es breve y, por completo, subjetiva, pero hay evidencia de que, varias de ellas, en efecto ayudan. Veamos.
Otto Granados*



Cada cierto tiempo me gusta compartir con los lectores algunas de las cosas que pueden ser saludables para vivir mejor. Desde luego la lista es breve y, por completo, subjetiva, pero hay evidencia de que, varias de ellas, en efecto ayudan. Veamos.


- Ocúpese del futuro.

Si piensa que todo tiempo pasado fue mejor, olvídese. Lo que viene será infinitamente más excitante y divertido. Jacques Attali ha publicado este año, en un libro alucinante -Breve historia del futuro- el mapa del mañana: los estados se debilitarán y buena parte de los servicios -ejército, policía, electricidad, educación, energía- serán privados, abriendo modelos de negocio insospechados. El ciclo que va desde la creación hasta la producción y comercialización de productos alimenticios o prendas de vestir se reducirá de un mes a cuatro días; el de los autos y electrodomésticos bajará de dos años a seis meses, y los medicamentos de siete a cuatro años, y así sucesivamente. En suma: deje atrás la nostalgia y asista a un espectáculo inédito.


- Tómese un sabático.

Como, según el poeta, la vida es larga, haga un paréntesis. Deje de preocuparse por las boberías de los políticos, los errores de los economistas y la cursilería de Vail o Cancún. Ahora váyase a enseñar español en China, participe en proyectos ecológicos en Costa Rica, trabaje en una granja en Noruega o construya aulas en Zambia. Viva otra experiencia -y, además, remunerada- como las que ofrece la organización española Sabática (www.sabatica.org) en casi 30 países.


- Organice las prioridades.

Con frecuencia perdemos el sentido de las prioridades. Por lo tanto, es indispensable clarificar si nuestras aspiraciones se centran en el amor, el poder, el dinero, el hedonismo, la popularidad o el conocimiento. Como no somos buenos para todo ni para todo hay tiempo o recursos, hay que focalizar la energía hacia lo que verdaderamente se anhela. Dicen los que saben que el conocimiento y el amor son las grandes pasiones existenciales y las que producen los mayores niveles de satisfacción en la vida.


- Mudarse de ciudad....al menos temporalmente.

Cuando empezó la Guerra Fría, en los años cincuenta, había unos 60 países independientes; hoy existen 192 representados en las Naciones Unidas. ¿Porqué limitarse a una ciudad o, peor todavía, a una zona de la ciudad, habiendo tantas opciones ahora? Decía Julio Cortázar que es preferible ser nada en una ciudad que lo es todo a ser todo en una ciudad que es nada. El mundo no empieza ni termina en Polanco.


- Cambiar de trabajo....si puede.

Cada vez más personas cambian de trabajo porque quieren ordenar sus prioridades y darle valor a las pequeñas cosas de la vida cotidiana: cuidar a la familia y a los amigos, descubrir las novedades literarias, dejar atrás el estrés, salir al cine, sostener pláticas inteligentes, pasear al perro, cocinar para otros y entender mejor al mundo y la vida a través de la lectura, los viajes y la reflexión. En breve: construir una estructura vital balanceada entre los nuevos desafíos, la creatividad, la serenidad, el placer y el gozo del tiempo.


- Emparejarse.

Las investigaciones más serias demuestran que la gente felizmente casada o emparejada es física y psicológicamente mas saludable que la soltera, tiene una situación financiera mejor (los casados ganan salarios 27 % más altos que los solteros) y su sexualidad es mucho más satisfactoria. Así que si se tiene una pareja leal, inteligente, generosa y divertida, cuídela porque es una suerte.

Si la que tiene no es ninguna de esas cosas, entonces cámbiela para que no le eche a perder sus próximos años. Y si, sencillamente, no tiene una, consígala.


otto.granados@itesm.mx.

Esta columna aparecerá nuevamente hasta el 10 de enero.

La familia, la escuela y la educación

Editorial / El Economista
20 de dic 07


Los ambientes y experiencias que mamás y papás crean para los hijos en casa impactan más que el sistema educativo en sus aprendizaje.

Eduardo Andere M.

Suena a cliché, sentido común y perogrullada, pero la ciencia de la educación o la ciencia del aprendizaje, en una coincidencia feliz con la economía y sociología de la educación, confirman que la familia -y lo que se vive en la familia- tiene un fuerte impacto en los aprendizajes de los hijos. ¿Cómo es que la familia influye en los aprendizajes? Mediante la creación de experiencias agradables y ambientes propicios para el aprendizaje. En este sentido, la familia se convierte en la mejor escuela. El contexto familiar y el contexto cultural y social en el que nos desempeñamos desde que nacemos más que compensan cualquier ventaja genética. Son los "genes familiares" y los "genes sociales" los que tienen mayor impacto sobre el futuro de nuestros hijos e hijas. Un buen ambiente para la lectura y los números en los primeros años de vida tiene un gran poder de predicción para las pruebas ENLACE, EXCALE y PISA.

Más lectura en la familia, más juegos entre papás, mamás e hijos, más cercanía a las necesidades de los infantes, son las mejores vitaminas para el aprendizaje futuro de nuestros hijos en la escuela y mejor desempeño social en la vida.

Papá y mamá no necesitan estar todo el día en la escuela; pero sí necesitan estar al pendiente en la casa sobre lo que sucede en la escuela. Mamá y papá pueden con poca inversión asegurar el éxito de sus hijas e hijos si realmente están al pendiente. ¿Qué tan al pendiente deben estar? Depende de la edad de los hijos. En los primeros años de edad la cercanía, la ternura, la sensibilidad y la pronta respuesta a los deseos de los bebés, en forma de lectura, juegos, ejemplos, socialización, son esenciales. Una buena atención en los primeros años sustituye y mejora cualquier educación preescolar. ¿Cuál es la mejor escuela inicial y preescolar para mis hijos? La que mejor replique una cultura de juego, socialización, respeto y ternura como sucedería en el hogar.

Para la edad de primaria, la mejor escuela sigue siendo el hogar. Si mamá y papá viven y promueven una cultura por la lectura, por el esfuerzo, por el estudio; si papá y mamá ostentan al menos una buena educación preparatoria; si mamá o papá dedican tiempo a trabajar-convivir con sus hijos, los aprendizajes serán mejores. La escuela en este caso refuerza el trabajo familiar; difícilmente lo sustituye. Así que la pregunta crucial no es ¿Cuál es la mejor escuela para mis hijos e hijas? Sino ¿Existe en casa un ambiente propicio para el aprendizaje? Durante los años de la secundaria y la preparatoria la intervención de los padres de familia se traduce más en el monitoreo y "estar al pendiente" que en el trabajo "uno a uno" con los hijos e hijas. Papá y mamá a la vez que fomentan la independencia de los hijos mediante decisiones democráticas, disciplina preventiva que no punitiva, diálogo constante, y la "administración" de los tiempos de juego, televisión y video juegos, también se acercan a la escuela.

La mejor manera de estar pendiente en la casa, es saber lo que sucede en la escuela y la calle. Papá y mamá no necesitan tomar decisiones en la escuela para que la escuela funcione bien, pero sí necesitan saber lo que sucede en la escuela.

La facultad de educación de la universidad de Harvard (www.gse.harvard.edu) ha iniciado un proyecto permanente de investigación y difusión para enlazar a la escuela con la familia. Los productos de sus trabajos están a la mano de todos como en parte señalo arriba. Estos trabajos, que tienen raíces etnográficas, complementan espléndidamente los esfuerzos de las mediciones educativas de la OCDE, la SEP y el INEE.

eandere@mexico.com

sábado, 15 de diciembre de 2007

COMUNICACIÓN Y COMPETITIVIDAD: BINOMIO NECESARIO PARA EL IMPULSO DE LA PRODUCTIVIDAD


TEXTO LEÍDO, RESUMEN DE LA OBRA PRESENTADA PARA INGRESAR COMO SOCIO NUMERARIO A LA ILUSTRE Y BENEMÉRITA SOCIEDAD MEXICANA DE GEOGRAFÍA Y ESTADÍSTICA DEL ESTADO DE MÉXICO, EL PASADO MARTES 4 DE DICIEMBRE.

AGRADECIMIENTO
Expreso con todo respeto y reconocimiento, mi más profunda gratitud a las distinguidas autoridades que conforman la Honorable Junta Directiva de la Benemérita e Ilustre Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística correspondiente en el Estado de México, por otorgarme la honrosa distinción de recibir mi solicitud de ingreso, con el trabajo titulado:

COMUNICACIÓN Y COMPETITIVIDAD: BINOMIO NECESARIO PARA EL IMPULSO DE LA PRODUCTIVIDAD
Generado ante la preocupación sobre la ola creciente de estudios de respetable consideración, como los del Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como los últimos reportes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); mismos que demuestran que nuestro país se aleja cada vez más de los primeros lugares en términos de competitividad a nivel internacional.

INTRODUCCIÓN
Con el inicio del nuevo siglo, hace apenas unos años, avanza cada vez más a pasos agigantados el fenómeno de la globalización. Aparejada a su surgimiento nace y crece también la Sociedad de la Información y del Conocimiento; hecho que ha influido de manera significativa en la transformación de la estructura de la sociedad en el mundo, que ya no puede entenderse de otra forma sin que se refiera a la aceleración que le caracteriza, dando lugar a nuevas formas de organización política, social económica y cultural.

México y, en particular, la entidad mexiquense, para bien o para mal, no escapa a la influencia de estos cambios. En el momento actual, por referencia del estado que guardan principalmente las relaciones entre los actores políticos, cuyos actos y toma de decisiones influyen en la conducción de los destinos nacionales, la sociedad enfrenta derroteros nunca antes vistos; y aunque parezca una obviedad, si se le juzga o evalúa desde una perspectiva del uso frecuente, masivo y dependiente de novedosos y atractivos instrumentos de comunicación, a los que cada vez se está expuesto, se comprenderá que es necesario emprender acciones que permitan en una primera instancia, asimilar la llegada de tantos recursos tecnológicos que mucho tienen que ver con la comunicación y la productividad en cualquier organización.

Teléfono celular, IPod o IZune, PDAs o agenda electrónica, Blogs, Podcasts, E-mail, Intranet, etc., son parte de la tecnología que está impactando considerablemente en el desarrollo de la sociedad, con consecuencias de alta trascendencia, no sólo en materia económica, política, social y cultural, como ya se ha dicho, sino en el plano de la necesaria capacidad de respuesta que permita hacer frente a los rezagos existentes en materia de competitividad que reclama comportarnos como país a la altura de las exigencias de una sociedad enfrascada en la cultura de lo inmediato, con resultados poco satisfactorios en los escenarios internacionales.
La globalización, el continuo desarrollo de instrumentos y aparatos computacionales, la gran necesidad de desarrollar habilidades para establecer conexiones y contactos internacionales, la sobreabundancia de la información, sobre todo de tipo electrónico, el continuo desarrollo de software, bibliotecas virtuales con sistemas complejos de integración informativa, la necesidad de dominar más idiomas, las nuevas tendencias y el comportamiento de emisores de información a través de las grandes empresas de televisión que enfrentan tensiones y pugnas por el posible surgimiento de una tercera cadena nacional de televisión en el país y, además, la llegada del servicio del Triple Play, que implica la posibilidad de que haya libertad de elección para que una sola empresa pueda proporcionar los servicios de TV, internet y telefonía en el hogar; y en otro orden, la ola creciente de resultados de estudios serios de respetable consideración e influencia en materia económica y educativa, principalmente, como los del Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como los últimos reportes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), demuestran que nuestro país se aleja cada vez más de los primeros lugares en términos de competitividad a nivel internacional.
Todo lo anterior describe significativamente, de manera rápida, los escenarios en que se desenvuelve la sociedad mexicana en general en los tiempos actuales.
Todas estas demandas, nos llevan a la necesidad de emprender nuevos estadios de convivencia, que nos permita enfrentar los derroteros que hoy exige el momento histórico que nos ha tocado vivir, en que, en la aldea global, como decía Marshall McLuhan, ya no es suficiente administrar tanta y tan compleja información multi-intencional.
Como establece Mario Luis Pérez Méndez, presidente de la Cámara Nacional de la Educación de la República Mexicana, CANERMEX, : “Para hacer frente a los embates de la nueva sociedad del conocimiento, es imprescindible hoy día contar con conocimientos y habilidades en diferentes áreas del conocimiento. Los tiempos actuales demandan nuevos escenarios y nuevas formas de emprender la vida y llegar a nuevos estadios de entendimiento, en que si es preciso romper con paradigmas, hay que hacerlo, desde el plano de la productividad”.

ANTECEDENTES
Cuestionarnos como mexicanos sobre las razones que explican la baja competitividad en el país, es el punto de partida necesario para el presente trabajo que pretende contribuir para realizar aportaciones que posibiliten la solución del problema.

Por ello, de lo que trata el documento presentado es de la puesta en marcha de un complejo sistema de acciones que tienen a la comunicación estratégica como soporte y eje de desarrollo para el emprendimiento de políticas públicas vinculadas con la competitividad, sistema que, como ya sucede en otros países, tiene que desarrollarse de manera paralela y coordinada con los adelantos tecnológicos.

El proceso mediante el cual se usa tecnología mejorada es conocido como innovación tecnológica. Es un proceso sociocultural autónomo (aprendido y transmitido socialmente), que ha ocurrido por años y seguirá ocurriendo. Diferentes autores han hablado de la autonomía del proceso de innovación y sus características de independencia, autodirección y autocontrol. Las economías más poderosas de la actualidad son aquellas que han logrado fortalecer su capacidad de innovación, es decir, su capacidad para generar conocimientos y llevarlos al mercado. La intensa competencia por el mercado mundial obliga a los países a estar continuamente innovando con sus productos a fin de hacerse más competitivos: nuevas ideas para servicios, procesos, productos, etc.

Como ejemplo, en los Estados Unidos de Norteamérica, entran en promedio unos 1.000 productos nuevos cada vez, muchos de los cuales sustituyen productos aún antes de que se hayan difundido. Michael Porter, en su ya conocido libro: La Ventaja Competitiva de las Naciones, plantea que la mejora constante en busqueda de la innovación continua es uno de los nuevos factores que afectan a la competitividad de las naciones en el mercado mundial. Para poder entrar en la competencia mundial y en el nuevo paradigma de producción industrial del Siglo XXl, los países en "vías de desarrollo", dice, deben buscar la modificación de sus economías internas por medio de la competitividad, buscando más mercado y apertura a "la globalización" como forma de internacionalización.

Para Michael Porter, las innovaciones pueden ser vistas como nuevas combinaciones de los recursos productivos. Él les llama ventajas competitivas, las define como aquel conjunto de atributos que posee una organización, que la distinguen de sus competidores y que hace posible la obtención de unos rendimientos superiores a los de éstos, los cuales son además reconocibles por sus usuarios.

EN MÉXICO
A principios de 2005, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) presentó su segunda publicación: Hacia un Pacto de Competitividad, la cual evaluaba la competitividad de nuestro país frente a 44 países con los que compite y que en conjunto, representan hoy más del 94% del PIB mundial. En dicha publicación, también se presentaron los resultados de competitividad general y se analizaban los 10 factores más importantes para cada país. Tal ejercicio no sólo tenía como único fin calcular de forma objetiva y exacta la posición de México en esta materia; en realidad el objetivo primordial era entender el por qué del resultado, así como las futuras implicaciones, la agenda de resolución y las lecciones o experiencias por aprender de otros países del mundo.

Para ayudar a comprender la importancia que tiene el tema de la competitividad, relacionándolo directamente con la comunicación estratégica en las organizaciones que en este trabajo nos ocupa, consideramos necesario valorar algunos aspectos que pueden servir de punto de partida para el objetivo propuesto.

Con base en el mismo documento del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), la economía mexicana tiene un gran potencial que no se aprovecha por múltiples factores. Los resultados del indicador de competitividad global muestran que nuestro país ocupa una posición modesta: el lugar 31 en una lista de 45 países. Estas posiciones son reflejo fiel y recíproco de los niveles de inversión que captan los países. Los países a la cabeza de los indicadores atraen inversiones cercanas a 13,000 dólares por empleado, mientras que en México, dicha cifra es de aproximadamente 3,200 dólares. Puede inferirse entonces que hay una relación causal entre subir en la clasificación de competitividad y el incremento de las inversiones.

El documento en cuestión refiere que, dada la posición competitiva de México y de los países que lo preceden, bastaría con incrementar la competitividad de nuestro país en un 10%, para que aumentaran entre 10% y 30% las inversiones (dependiendo de la última posición obtenida en el indicador).

En el grupo a la cabeza destacan cinco países escandinavos: Finlandia ocupa el primer lugar general; Dinamarca se ubica en tercer lugar; Suecia es el sexto y Noruega el décimo. También destacan en las primeras posiciones cuatro países anglosajones: Irlanda en el segundo lugar; Australia en el quinto; Estados Unidos en el lugar séptimo y Canadá en el noveno.

Para fortuna nuestra, el reporte más reciente de este instituto de la competitividad establece que México supera a la mayoría de los países latinoamericanos, los cuales están al final de la lista. Cinco de ellos son particularmente importantes: Chile que está en el lugar 18, delante del resto de la región; Brasil, que supera a México por un lugar, en la posición 30; Argentina que quedó en el lugar 37; Colombia en el lugar 34 y Venezuela que ocupa el último lugar de la lista.

Así mismo, por la relevancia del tema que nos ocupa, México también supera a otras economías, que por su dinamismo, reciben la atención de los medios masivos de comunicación, tal es el caso de China e India.

Finalmente, en los resultados parciales, nuestro país posee calificaciones demasiado pobres: sus mejores resultados los obtiene en Relaciones internacionales benignas (posición 26); Sectores económicos con potencial (posición 28) y Macroeconomía estable (posición 28).

Sin embargo, obtiene los peores resultados en los siguientes rubros, que para el caso de este estudio, es de relevante trascendencia: Sociedad incluyente, preparada y sana (posición 34); Sectores precursores de clase mundial (posición 35); Derecho confiable y objetivo (posición 35); Mercados con factores de producción eficientes (posición 42); Sistema político estable y funcional (posición 27), Gobierno eficiente y eficaz (posición 28).

EL ESTADO DE MÉXICO
En el caso específico del Estado de México , Con base en el mensaje dado por la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (EGAP), en el marco del Informe “Preparando a las entidades federativas para la competitividad: 10 Mejores prácticas”, llevado a cabo el 26 de septiembre de 2006 en la Ciudad de México, la entidad enfrenta grandes contrastes: es la segunda economía estatal de acuerdo a la aportación al PIB nacional. Cuenta con una de las mayores plantas productivas del país, y sin embargo, conforme al Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), con datos del año 2003 y 2004, se ubica al Estado de México en el lugar 21 en el tema de la competitividad, superado por estados como Veracruz, Aguascalientes y Chihuahua.

En ese mismo tenor , en nota publicada 6 de diciembre de 2006 por el reportero Guillermo Alberto Torres, el diario Reforma publicó que por carecer de un sistema financiero y político estable, por contar con gobiernos ineficientes y no tener un estado de derecho confiable, el Estado de México se encuentra prácticamente reprobado para los inversionistas en materia de competitividad económica.

La nota refiere que para los ojos de los empresarios existen graves factores para que una entidad federativa cumpla con estándares para que la inversión no solamente llegue sino se mantenga, de los cuales el Estado de México está muy distante, como es el caso de contar con un estado de derecho confiable. Establece que la entidad se encuentra a la mitad de la pista de carreras por la competitividad y si en estos años no se emprenden estrategias económicas y sociales para cumplir los estándares que demanda el gran capital, podría quedar rezagado y con grandes problemas en un futuro cercano.

En suma, guardando las proporciones, México y la entidad mexiquense, ocupan lugares poco atractivos en el índice de competitividad. Si bien, se supera a algunos países y estados considerados competidores significativos, lo cierto es que la capacidad para atraer, retener y remontar inversiones está amenazada, no sólo por lo no realizado, sino por lo que sí realizan otros en perjuicio nuestro.

Ahora bien, como decíamos al principio de este resumen, lejos de presentar un escenario catastrófico, que no es la intención, afortunadamente el deterioro competitivo del país, y en particular del Estado de México, es reversible. Vale la pena que se tome en cuenta un asunto que ha estado relegado durante mucho tiempo, y que con la participación de todos los sectores productivos, actuando desde diferentes frentes, será posible contribuir el desarrollo productivo, ya que mientras más se demoren los cambios en la economía, la situación competitiva del país y del estado se deteriorará todavía más.

COMPETITIVIDAD, COMUNICACIÓN Y ESTRATEGIA
El asunto de la competitividad está en las mesas de discusión más importantes del país en la actualidad; debaten sobre ella empresarios, diplomáticos, funcionarios públicos, intelectuales, y sobre todo, legisladores del país y del extranjero. Y poco, muy poco, especialistas en el desarrollo de estrategias y políticas de comunicación que, dicho sea de paso, cada día ganan más terreno en países con alto grado de desarrollo productivo, como el mismo Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), reporta en su más reciente entrega.

Para valorar mejor el cómo se puede entender mejor la competitividad como eje del desarrollo, es necesario discutir dos importantes aspectos que comprende la problemática de la competitividad misma; es decir, puntualizar la dimensión de la eficiencia organizacional (que incluye lo público y lo privado; es decir, el gobierno y las empresas privadas). Así como la contribución de la comunicación estratégica para incidir en el aumento de la competitividad.

La realización de este trabajo tuvo como punto de partida el cuestionarnos las razones que explican la baja competitividad reportada públicamente por algunos organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE; el Banco mundial, BM; el Fondo Monetario Internacional, FMI, etcétera; así como por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), de prácticamente reciente creación en México y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Con base en el Análisis Estratégico presentado por el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), se dice que la competitividad de un país se define como la capacidad de éste para producir bienes y servicios que cumplan con los estándares de los mercados internacionales en cuanto a calidad y precio.

Para los objetivos de este trabajo hemos valorado al tema en dos dimensiones simultáneas:

• La competitividad empresarial
• La del país como supraorganización

Partimos de que la competitividad de las empresas es responsabilidad de los mismos empresarios y de las acciones que toman al interior de sus organizaciones. Ésta consiste en la capacidad que tienen para mantener y fortalecer su rentabilidad y participación en los mercados, con base en las ventajas asociadas a sus productos o servicios, así como en las condiciones en las que los ofrecen. La competitividad a nivel de la empresa requiere de la elevación de la productividad, con base en la innovación tecnológica, la capacitación y las mejoras en los procesos administrativos.

En esta categoría la competitividad empresarial, consiste en vender más productos y/o servicios, mantener -o aumentar- su participación en el mercado, sin sacrificar utilidades y participar en los mercados competitivos.

En lo que corresponde a la competitividad como país desde el punto de vista supraorganización, diremos que es resultado tanto de la competitividad de sus empresas, como de las condiciones jurídicas, económicas y sociales prevalecientes, así como de las políticas públicas -monetaria, de tipo de cambio, fiscal, comercial, de financiamiento, de infraestructura, entre otras-, que crean un entorno en el cual éstas se desempeñan.

En una economía abierta, la competitividad del país es una responsabilidad compartida de los sectores público, privado y de los trabajadores; y se establece en relación con la de otras naciones.

El concepto de competitividad supone el concepto de productividad (relación insumo/producto, productividad de los factores de la producción: capital, trabajo, conocimiento) y rentabilidad (retorno positivo sobre la inversión).

Es decir, la competitividad debe entenderse como resultado del desempeño conjunto tanto de empresas como de las instituciones públicas, que son las responsables de definir y hacer vigente, en el marco de la ley, un entorno sano de negocios.

En ese sentido la competitividad a nivel de país como supraorganización, equivale a:
• Calidad en el entorno económico y político
• Desempeño general de la economía
• Calidad e impacto de las políticas públicas
• Aumento de la calidad de vida de la población con base en una mejor capacidad para crear y distribuir socialmente la riqueza

Por otra parte, hay varios aspectos que consideramos inciden significativamente en la calidad de la competitividad. Nos referimos al desempeño de la economía, la eficiencia en las operaciones del gobierno, la eficiencia de las empresas, así como la existencia y calidad de la infraestructura, tomando en cuenta de manera importante la tecnología con que cuentan un país para facilitar el trabajo de las empresas.

En ese sentido, hay tres factores que se refieran a cuestiones externas a las organizaciones y uno más que tiene que ver con elementos internos a las empresas y de los cuales los empresarios pueden ejercer un mayor control. En este trabajo nos estaremos refiriendo con mayor énfasis en este último, mismo que consideramos como ámbitos influenciables por la comunicación estratégica.

COMUNICACIÓN Y ESTRATEGIA
Ahora bien, para reunir a dos elementos indispensables para el desarrollo productivo de un país, se hace necesario parafrasear a Luis Téllez, Secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa. , en el sentido de que “aquellas empresas que no dimensionen bien la creación de activos intangibles tendrán problemas de viabilidad en el corto y mediano plazo, versus aquellas que construyan fuertes vínculos con audiencias cada vez más críticas, exigentes y activas”.

En la actualidad, los procesos de planeación respecto de la comunicación estratégica en las organizaciones (privadas o públicas) y sus audiencias, ya no es opcional, es una urgente necesidad para asegurar que el beneficio conjunto sea viable en un entorno cada vez más complejo e hipercomunicado.

En el pasado reciente, somos testigos fieles de que las organizaciones (privadas y públicas), consideraban como suficiente realizar algunas actividades de mercadeo y una equilibrada inversión publicitaria para conectarse (así era concebido únicamente), con sus audiencias, fundamentalmente clientes, usuarios y/o gobernados.

Hoy, la comunicación estratégica cumple un objetivo complementario, pero fundamentalmente distinto. Es una gestión que dinamiza procesos de creación de valor en una vasta cantidad de audiencias que llamamos opinión pública, pero cuya gestión se lleva a cabo a través de estrategias segmentadas uno a uno, audiencia por audiencia, persona a persona.

Y si bien el uso de herramientas para la comunicación pública apuntalan el crecimiento y rentabilidad de las organizaciones (privadas y/o públicas), la comunicación estratégica lo hace viable. Para las organizaciones actuales comprender esto es fundamental para su supervivencia y superación.
Por estrategia vamos a entender aquí la capacidad de tener presente y bajo control procesos que determinen cambios en las organizaciones. Implica dar respuestas claras a una serie de preguntas clave: ¿Dónde estamos y cuán eficaces somos en lo que hacemos? Esta cuestión requiere una compresión total de la posición estratégica, apoyada en indicadores de desempeño eficaces. ¿Todos los grupos que componen la organización conocen y apoyan los principios y objetivos comunes? Esta cuestión implica que las estrategias estén impulsadas por valores y que dichos grupos aprecien la función y la importancia de su contribución, lo cual se consigue mediante una comunicación eficaz. ¿Cómo prevemos seguir esta dirección? Las estrategias deben aprovechar y desarrollarse a partir de competencias, capacidades, oportunidades y recursos clave, reconociendo al mismo tiempo que habrá una necesidad constante de vigilancia y flexibilidad.
Es necesario coincidir entonces en que una estrategia es como una ruta de un mapa, sólo funciona bien si se cumple lo siguiente:
• Todos saben dónde se está parado hoy
• Todos saben dónde se quiere estar mañana,
y sobre todo
• Todos utilizan el mismo mapa
Significa que ser competitivo no se da por casualidad o desarrollando políticas aisladas. Es un asunto de planeación, en que se trabaje conjuntamente bajo claras políticas públicas en el caso que nos ocupa.
De eso se trata el presente trabajo, en donde el reto fundamental es crear un sentido de responsabilidad colectiva, vinculándolo con la identidad nacional que tenga el respaldo de una visión integradora como país, capaz de sintonizarse y crear valor en conjunto con la sociedad. Sólo así la competitividad será viable y posible y sostenible.
COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA
Cuando hablamos de comunicación estratégica, entendemos “...aquella que dentro de un sistema (organización, empresa o institución pública) se da a la tarea de rescatar la contribución activa de todas las personas que lo integran operativa y tangencialmente y busca abrir espacios para la discusión de los problemas de la empresa o institución, esforzándose por lograr soluciones colectivas que beneficien a la organización y la hagan más productiva. La comunicación estratégica incluye en sus funciones tres dimensiones: la comunicación corporativa (relaciones públicas), la comunicación interna (denominada organizacional propiamente) y la comunicación mercadológica (mercadotecnia y publicidad)”

Con esta definición en mente es menester relacionar las actividades y procesos comunicativos con los distintos factores que tienen que ver con la competitividad en el país y en el estado.

PRODUCTIVIDAD
¿Cómo se relaciona la productividad con la comunicación?
Los procesos humanos en las organizaciones se vinculan fuertemente al sentido de identidad, la motivación, el apoderamiento de las técnicas requeridas para realizar el trabajo individuales además de la tecnología influyen en la productividad . Sentido de identidad, habilidades y motivación, tienen su base en la comunicación eficiente.

El clima de trabajo y las habilidades son factores que se aprenden y se desarrollan por cada una de las personas, sea en la práctica o por medio de los sistemas de capacitación. La motivación se obtiene a través de un intercambio dinámico con los gerentes y directivos, quienes tienen la responsabilidad, de comunicar a todos los miembros de la organización, las metas, métodos, esquemas de ejecución y control, así como de innovación, de todos los procesos empresariales.

La comunicación tiene una asociación directa con el sentido de identidad, la motivación, la capacitación y por ende, con la productividad. Comunicar significa poner en común, compartir.

La comunicación es la base de la motivación. La motivación es la dinámica afectiva capaz de movilizar la acción de los individuos frente a su trabajo en la organización. A su vez, la productividad es un proceso que vincula a la organización con el individuo. La productividad es una forma en la que se evalúa la eficiencia de las personas.

La organización puede y debe proveer al personal con la vida ocupacional que le de satisfacción en el trabajo. El individuo debe desempeñar las conductas y actitudes que le permitan a la organización lograr sus objetivos. La comunicación se encarga de hacer común los ámbitos de la motivación y de la productividad. Así debe funcionar a nivel organización - país.

Cabe aclarar que para que la comunicación sea fructífera y por lo tanto los individuos se motiven para hacer bien sus funciones, hay que realizar una serie de esfuerzos estratégicamente planeados, como ya se ha dicho. Las cosas no ocurren a causa de los buenos deseos que se tiene para ello. Los flujos de comunicación no siempre son los óptimos.

CONCLUSIONES
Existe hoy día una enorme área de oportunidad que nos permite impulsar los grandes y diferentes esfuerzos que se llevan a cabo en el país. Hace falta un acuerdo nacional convocado por el estado, entendido este como el conjunto de instituciones que poseen la autoridad y potestad para establecer normas que regulan una sociedad política nacional, acuerdo que permita el establecimiento de políticas para emprender acciones conjuntas que lleve a nuestro país a mejores niveles y resultados.

De no atender esta situación histórica sin precedentes, estaremos entrando a una aguda crisis que, más allá de lo estrictamente económico, tendría repercusiones más complejas en la sociedad, por supuesto con su respectivo alto impacto en la reputación, la credibilidad y el prestigio de un país fuera de sintonía en el concierto de la competitividad de las naciones.

Decir cuáles son las problemáticas o los posibles escenarios y situaciones de vulnerabilidad en asuntos afines a la comunicación estratégica para la productividad, es un asunto de seguridad para el desarrollo y porvenir de las organizaciones y del país en su conjunto.

De ahí la importancia de valorar, las siguientes conclusiones, mismas que se ponen a consideración:

• La supervivencia de la credibilidad de un sistema organizativo, tanto en el ámbito privado como en el público, que enmarca características de todo aquello que es creíble o aceptable: así como de prestigio y reputación, depende del conocimiento, habilidades y capacidades que se otorgue a la administración de su comunicación estratégica.

• Una eficiente gestión comunicativa destinada a contribuir positivamente a la transformación de la productividad de las organizaciones es hoy día un gran e innovador reto, del que, dentro del contexto global, ya no es posible apartarse, si se desea estar en el contexto del desarrollo que reclama hoy la sociedad y que otros países, que antaño ocuparon lugares apartados de los primeros en el ranking de competitividad, los han recuperado, como Brasil, India, China, etc.

• Nos guste o no, la incuestionable revolución del internet y de las comunicaciones digitales en general, ha impuesto nuevas y exigentes competencias profesionales. El advenimiento de nuevas áreas de oportunidades para profesionales de las ciencias de la comunicación, naturalmente obliga a reparar en la pertinencia de enriquecer los planes y programas de estudio de instituciones que forman en la actualidad especialistas en esta materia.

• Atendiendo el entorno global y como consecuencia de un nuevo paradigma, la comunicación debe dejar de ser abordada como asunto operativo o de importancia menor en la teoría de la administración.

• Nuestra visión holística de la organización y de sus actividades, entendida en un sentido genérico, se puede resumir en la fusión de tres grandes vectores: el pensamiento estratégico, la acción y la comunicación. Esta fusión transforma tales actividades en un "sistema" (originario del pensamiento cibernético: "el arte de hacer eficaz la acción", como diría Couffignal), que se compone de partes en interacción, y por tanto, incluye la creciente complejidad, lista para hacerla accionar hacia objetivos de productividad.

• En años recientes países como India, Brasil, China, Suecia, entre otros, (incluidos en las reportes de la OCDE que avanzan en materia de competitividad), han basado sus transformaciones estructurales, como lo demostró Jhonson Mcgrow en The Economist, en la eficacia de los servicios de comunicación estratégica. Experimentaron con la apertura de mercados profesionales emergentes, aprovechando las evidentes insuficiencias de las agencias de publicidad y el descrédito que todavía enfrentan los profesionales de la promoción política, impulsando un nuevo tipo de desarrollo que devino en el inicio de la sustentabilidad de esas naciones. En México, ¿qué pasa?

• En otro sentido, se hace necesario considerar asumir nuevos roles comunicativos en los diferentes niveles de la administración pública. Ello puede contribuir a generar un atractivo mercado de servicios profesionales en otros aspectos también de la comunicación: el media training y la e-comunication.

• El binomio aquí presentado y analizado, competitividad y comunicación estratégica, de cara a impulsar la productividad que demanda nuestra nación, tiene, desde nuestro punto de vista, implicaciones mucho más allá de lo estrictamente académico. Su impacto y carácter internacional posee implicaciones a nivel nacional y local. Si bien es cierto que el tema de competitividad tiene alta visibilidad en la discusión política a nivel nacional, también es cierto que por la ausencia de la comunicación consciente para la efectividad de sus logros, ésta no se ha consolidado como muchos lo deseamos.

• Urge, en los acuerdos prácticos, al interior de las empresas privadas y en los ámbitos de gobierno, impulsar un cambio transcendental que permita importantes logros y avances significativos en la implantación de políticas públicas de jerarquía que incluya a la comunicación estratégica.

• Respecto a la competitividad, hace falta crear conciencia sobre el impacto que tiene ésta para el desarrollo del país, para la economía y para la población. También, es necesario elevar el costo político que tienen que pagar quienes obstaculizan los cambios necesarios, y premiar generosa y visiblemente a quienes impulsen la competitividad.

En general, este trabajo es una aproximación también a lo que toda universidad nos exige y reclama: estar pendiente ante todo lo que implique las nuevas y exigentes competencias profesionales.

Finalmente, lejos, muy lejos del reclamo y con el ánimo de sumar, dadas las tendencias nuevas que va desarrollando el conocimiento en esta disciplina, en años recientes, en América Latina no pocos académicos e investigadores de la comunicación han pretendido asumir roles de supuestos expertos en temas de cibercultura y Sociedad de la Información. La mayoría, sin embargo, resulta incapaz de poder siquiera contribuir al eficiente diseño de estrategias institucionales de comunicación estratégica.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Y los adultos estamos peor

EDUCACIÓN

Ricardo Medina Macías
EL ECONOMISTA
7 DE DIC 07

¿Qué resultados obtendríamos si una evaluación similar a la que la OCDE realiza cada año de las destrezas y habilidades para el aprendizaje de los estudiantes de 15 años de edad se aplicase a los adultos mexicanos: periodistas, legisladores, dirigentes de partidos, funcionarios públicos, negociantes y filántropos con gran visibilidad social? Encierra algo de justicia que algunos de los textos por medio de los cuales la prensa mexicana dio cuenta a sus lectores de los resultados para México de las evaluaciones PISA 2006, que realiza la OCDE, estuviesen pésimamente escritos.

Un caso especial, no el único pero sí el más llamativo, fue el del periódico mexicano que, precisamente, hizo el mayor escándalo por los malos resultados -que, además, eran totalmente previsibles- obtenidos por los estudiantes mexicanos. Por una vez, ese periódico abandonó su abominable costumbre de iniciar todos sus titulares con un verbo en presente de indicativo ("Cae niña a tinaco") y anunció en su titular principal: "Otro sexenio y nada: Estancan educación". Como se ve, el cambio de los malos hábitos de sintaxis, por otros tal vez peores, no sirvió de mucho. Para no variar, el verbo -"estancan"- en presente de indicativo, tal vez en tercera persona aunque podría ser también en segunda persona, del plural-, quedó huérfano, sin sujeto, y la oración se volvió ininteligible: ¿Quiénes estancan?, ¿ellos o ustedes?, ¿quiénes son ellos o quiénes son ustedes? Imposible saberlo. A ver niños, repitan después de mí: sujeto, verbo y predicado.

Además, la obsesión por traducir los resultados de una evaluación que es anual a términos sexenales -como si la OCDE realizase estas evaluaciones con el único propósito de mostrar que el expresidente Vicente Fox y su secretario de Educación hicieron mal su trabajo- sólo confunde más al desprevenido lector.

Más adelante, la autora de la nota, que debe ser mayor de 15 años, hace una exhibición de disparates sintácticos. Sólo un ejemplo: ¿Qué quiso decir la redactora cuando escribió que "los seis años (...) pasaron prácticamente desapercibidos"?, ¿creerán en ese periódico que "desapercibido" es sinónimo de "desaprovechado" o de "desperdiciado"? En realidad, el reporte original de la evaluación PISA 2006 contiene valiosísima información para México y para sus políticas públicas en educación que, ésa sí, pasó totalmente desapercibida para ése y para otros periódicos. El lunes comentaré algunos de esos hallazgos.

http://ideasalvuelo.blogspot.com/

Los siete hábitos más comunes y nocivos que impiden ahorrar

FINANZAS PERSONALES
El Economista

Joan Lanzagota

Riesgoso e incómodo invertir en lo que no se conoce

No cabe duda que los seres humanos somos lo que hacemos y lo que construimos de nosotros mismos cada día.

En muchas ocasiones, sin embargo, actuamos con base en hábitos, que no son más que una serie de conductas que tenemos tan arraigadas dentro de nosotros, que las hacemos sin darnos cuenta y sin pensar en ellas.

Hay hábitos buenos, como por ejemplo hacer ejercicio todas las mañanas, o caminar por las tardes luego de una jornada de trabajo.

Pero hay hábitos perjudiciales, como fumar o utilizar el coche incluso para ir a la tienda de la esquina.

En las Finanzas Personales, como en cualquier otro aspecto de la vida, muchos de nosotros tenemos malos hábitos que nos impiden llevarlas en orden. Por eso es importante trabajar para identificarlos y conocer el daño que nos causan.

El primer paso para tratar de borrarlos de nuestra conducta y sustituirlos por hábitos sanos y que hagan más eficiente el manejo de nuestro patrimonio, es sin duda darnos cuenta cuáles son y qué efecto nocivo tienen en nuestra vida financiera.

En esta primera parte, daremos a conocer siete los hábitos más comunes que destruyen nuestra posibilidad de construir un patrimonio: 1. No tenemos bien definidas nuestras metas y objetivos en la vida, tanto a corto como a largo plazo. Esto significa que no tenemos un plan financiero personal, no tenemos un motivo para ahorrar.

Por lo tanto, para satisfacer nuestras necesidades tenemos que endeudarnos con frecuencia. Esto hace que nuestros sueños nos parezcan siempre inalcanzables.

2. No llevamos un registro detallado de nuestros ingresos y de nuestros egresos. Es decir, no sabemos dónde va nuestro dinero, sólo que nunca nos alcanza para terminar la quincena o mes. No sabemos cuánto, cómo ni en qué gastamos.

Eso significa que no tenemos ahorros, vivimos al día (o peor) y no sabemos ni siquiera si podemos endeudarnos para efectuar una compra mayor (de todos modos lo hacemos) ni si podemos pagar o no esa deuda.

3. No tenemos un fondo para emergencias, ni con seguros para proteger nuestro patrimonio. A lo mejor tenemos el seguro del coche, porque es financiado y se nos obliga a pagarlo.

En el mejor de los casos, tendríamos que acudir con algún familiar o con alguna institución que nos preste dinero, si se nos presenta un imprevisto.

Podemos salir momentáneamente de él, pero no tenemos conciencia de que en un caso extremo, no estar protegido puede significar la pérdida de todo lo que tenemos.

4. No conocemos los instrumentos en los que invertimos. Es probable que tengamos nuestro dinero en una cuenta de cheques o ahorros, o bien en un pagaré que paga menos que la inflación.

Es probable que no queramos invertir en otras alternativas ya que no concemos su riesgo ni sabemos a ciencia cierta si vamos a ganar o perder con determinado producto.

Estamos completamente a manos de los ejecutivos bancarios o "asesores" y por lo tanto expuestos a fraudes o a sufrir los efectos del deterioro del poder adquisitivo en nuestro patrimonio.

5. Compramos de manera compulsiva. Nos causa un gran gozo comprar y gastar; sin embargo, muchas veces nos damos cuenta que el producto que compramos no era bueno, era caro o inservible, y esto nos causa frustración.

Nos es muy difícil ajustarse a un presupuesto y nunca podemos llegar a nuestra meta de ahorro, si es que tenemos una.

6. Gastamos nuestros ingresos extra, como aguinaldo, bonos o participación de utilidades, desde antes de recibirlos, en lugar de ahorrarlos o destinarlos a bajar nuestro nivel de endeudamiento, o invertirlos, lo cual es un síntoma inequívoco de la falta de planeación financiera.

7. No nos hemos preocupado en planificar nuestra sucesión patrimonial. No tener un testamento es uno de los errores más grandes que uno puede cometer en vida, ya que genera pleitos legales y disgustos entre los familiares que pueden heredarnos, lo cual puede implicar que nuestros seres más queridos se vean despojados y no disfruten de lo que tanto esfuerzo nos costó darles.

En la siguiente entrega hablaremos de cómo podemos tratar de eliminar estos malos hábitos, y daremos una lista de los buenos hábitos que debemos formar para lograr tener un adecuado control de nuestras Finanzas Personales y de esta manera contribuir a obtener nuestras distintas metas y objetivos de vida.

Con mucho gusto recibiré todas sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mx

jueves, 29 de noviembre de 2007

Cómo aprovechar Internet como herramienta para administrar

Joan Lanzagorta
Finanzas Personales
El Economista
29 de noviembre 07

Vigile su expediente de crédito para evitar cargos indebidosEl Internet, desde hace algunos años, se ha convertido en una herramienta indispensable para el manejo de nuestra vida diaria.Hay sitios de noticias, tiendas virtuales, portales con información y consejos de todo tipo, buscadores, etcétera.Y desde luego, el tema de Finanzas Personales no ha estado ajeno a esta revolución: desde hace varios años existen bancos y casas de bolsa que operan en línea, además de sitios que contienen valiosa información para el ahorrador e inversionista.La oferta de servicios financieros por Internet en los países desarrollados es tal, que hoy en día se pueden realizar, en línea y de manera gratuita, cosas que en el pasado eran inimaginables: pagos de tarjetas y de casi cualquier servicio, transferencias electrónicas, compra y venta de acciones y de divisas, análisis fundamental y técnico, solicitud de créditos, estudios comparativos de seguros, etcétera.Afortunadamente, en México se ha avanzado mucho, a pesar de que todavía no disponemos de la funcionalidad y capacidad de respuesta que ostentan la mayoría de los sitios norteamericanos. De entre lo mejor que tenemos, podemos enunciar lo siguiente: 1. Servicios bancarios y bursátiles. El pionero en servicios bancarios vía Internet en México fue curiosamente un banco que en aquellos tiempos se estrenaba: Ixe Banco.Su servicio, IxeNet, fue uno de los primeros en permitir a sus clientes realizar en línea virtualmente cualquier transacción.Su éxito, aunado a la creciente demanda, fue el punto de partida para que los demás bancos comenzaran a crear sus propios portales con funcionalidad para sus clientes.Hoy en día, todos ellos ya tienen portales que permiten a los clientes realizar, desde la comodidad de su hogar u oficina, virtualmente cualquier transacción.Actualmente muchas casas de bolsa, operadoras y distribuidoras de sociedades de inversión también ofrecen en sus páginas de Internet, servicios operativos para sus clientes.2. Páginas de promoción. Casi todos los proveedores financieros cuentan, en la actualidad, con una página de Internet en la que se anuncian e informan a sus potenciales clientes las características de los servicios que otorgan.Aunque algunas son muy sencillas y no son constantemente actualizadas, muchas tienen una alta variedad de servicios que ofrecen, en línea, a todos sus clientes (y a los que aún no lo son).3. Servicios de información financiera. Existen una gran cantidad de portales y sitios de Internet especializados en ofrecer información analítica, económica y financiera.4. Periodismo financiero. En este rubro no podemos sino destacar los esfuerzos que El Economista ha llevado a cabo en su portal (www.economista.com.mx).En él, los lectores pueden encontrar, además de muchos servicios, información de los mercados financieros y de las noticias relevantes que tienen un impacto en la toma de decisiones.5. Su reporte del Buró de Crédito por Internet. Así es, también puede utilizar el Internet para solicitar al Buró de Crédito (www.burodecredito.com.mx) o a Círculo de Crédito (www.circulodecredito.com.mx) una copia de su reporte crediticio, lo cual le permitirá conocer su reporte especial de crédito y, en su caso, solicitar las correcciones que apliquen, en caso de encontrar algún error.Afortunadamente, en el mundo virtual la competencia es grande, y muchos portales se están esforzando día a día por mejorar.Sin embargo, hay muchas personas a las que aún les preocupa manejar sus operaciones bancarias en línea, debido a que existen personas que se dedican a "enganchar" a la gente para robar sus contraseñas y sacarles los fondos de sus cuentas, o bien obtener sus números de tarjeta de crédito y realizar operaciones fraudulentas.Sin duda alguna, los fraudes por Internet son un tema importante pero que podemos prevenir de una manera sencilla. De esto hablaremos en nuestra próxima colaboración.Con mucho gusto recibiré sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mxServicios de orientación a los usuarios.También en este sentido el gobierno ha buscado hacer su tarea. Varias entidades reguladoras, se han esforzado muchísimo por difundir la cultura financiera en nuestro país y ofrecer a la población diversos comparativos y herramientas que le permitan analizar diferentes instituciones e instrumentos financieros.Es así que en la página del Banco de México (www.banxico.gob.mx) se puede encontrar una herramienta excelente para comparar diversos créditos hipotecarios.En la página de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (www.condusef.gob.mx), además de toda la información que ahí se publica, se pueden encontrar comparativos entre distintos productos, así como simuladores que orientan a las personas en la toma de decisiones.La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (www.consar.gob.mx) no se queda atrás: ha desarrollado muchas herramientas que permiten a los usuarios analizar las diferentes afores que existen en el mercado y elegir la mejor opción.
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