COORDENADAS
Enrique Quintana
7 Abr. 08
Los datos que fueron dados a conocer recientemente nos hablan de un analfabetismo financiero en nuestro País
La mayor parte de los mexicanos no tiene ahorro formal ni planea sus gastos. El 81.5 por ciento de la población no lleva registros ni de gastos, ingreso o ahorro.
El 86 por ciento de la población mexicana no tiene ningún tipo de ahorro formal.
Las cifras de la encuesta de cultura financiera en México que realizaron la UNAM y Banamex, cuyos resultados fueron presentados hace algunos días, muestran un cuadro de desconocimiento financiero generalizado entre la población.
Sin embargo, la gente sí ahorra y sí utiliza crédito.
La fórmula de ahorro más frecuente en México son las tandas, en las que participó el 26 por ciento quienes fueron entrevistados y otro 22 por ciento también ahorró haciendo un "guardadito" en su casa.
Con relación al crédito, el 43 por ciento de la población pidió prestado dinero. Sin embargo, casi tres cuartas partes lo pidieron a algún familiar y una menor proporción a una amistad o al jefe.
Este cuadro demuestra que pese al crecimiento acelerado que ha tenido el crédito al consumo o el uso ya casi generalizado de las tarjetas de débito para recibir el salario, cuando se analiza la población completa del país, se percibe que la gente está completamente alejada de los productos financieros formales.
Desde luego que esta circunstancia se acentúa más en zonas rurales o en la medida que el nivel de escolaridad de los jefes de familia es más baja.
Uno pensaría que las tarjetas de crédito están por todas partes pero la encuesta revela que sólo están presentes en el 8 por ciento de los hogares donde la escolaridad del jefe de familia es sólo primaria y apenas en el 11 por ciento de los hogares de los segmentos D/E, de acuerdo con las definiciones mercadológicas.
El 80 por ciento de todos los encuestados prefieren usar efectivo sobre otros medios de pago como tarjetas o cheques.
Una de las razones de que haya un uso tan escaso de instrumentos financieros y se generalice la falta de previsión financiera entre la población es el bajo nivel de escolaridad, pues apenas rebasamos un promedio de 9 años pero también una falta específica de cultura financiera.
Aunque la inclusión de conceptos como el ahorro, el presupuesto, la previsión, etcétera, dentro de los programas de educación básica, sin duda va a ayudar a mejorar la cultura financiera, si se imparten como hoy se hace con las matemáticas, no creo que aporte mucho al desarrollo de la cultura financiera.
En buena medida, va a ser tarea de los propios bancos el ampliar la educación financiera.
La mayor bancarización va a requerir en los próximos años de que más y más personas de ingresos bajos se inserten dentro de la formalidad financiera.
Pero precisamente en esos segmentos es donde puede haber más propensión a un uso inadecuado de los productos de crédito, como las tarjetas, por lo que se requiere también adiestrar sobre su uso.
La otra parte crucial de la educación financiera, que es el ahorro para el retiro, le va a corresponder a diversas instituciones públicas.
Según la encuesta citada, sólo el 6 por ciento de la población ahorra para la vejez.
Persiste en México la imagen de que el soporte económico de la vejez serán los hijos o los nietos.
El problema es que esa visión es cada vez menos funcional en una pirámide poblacional en la que hay menos hijos y nietos que en el pasado.
A veces, cuando la discusión pública es dominada por temas como la reforma petrolera, que sin duda es crucial para el desarrollo del País, se pierden de vista algunas otras cosas más elementales.
Va a ser muy difícil que el País pueda alcanzar la modernidad si el analfabetismo financiero se mantiene en los niveles señalados por la encuesta.
Ya le hemos comentado en muchas ocasiones que la gente de menos recursos acepta pagar tasas de interés bancarias hasta de 50 por ciento en el crédito al consumo precisamente porque en los sistemas de crédito informales o dependientes de casa comerciales, pagan mucho más.
Ojalá que el interés por la educación financiera no sea sólo declarativo pues al final de cuentas lo requieren los propios bancos.
Formas de pago
Pareciera que el caso petrolero, las cosas pueden resolverse fácilmente para evitar los contratos riesgo que tanto asustan a los priistas.
Se trata simplemente de plantear que los esquemas de pagos a las empresas proveedoras de servicios implicarán desembolsos variables y sujetos al éxito de las tareas encomendadas.
Así queda claro que las empresas contratistas no se van a quedar con el petróleo ni Pemex tendrá que compartir con ellas las reservas que se descubran. ¿O ese simple cambio de forma también requiere modificación constitucional?
Las costumbres en el uso del dinero
Si se quiere realmente bancarizar a la población que no utiliza servicios financieros en México, una de las primeras tareas será la ampliación de la cultura financiera.
lunes, 7 de abril de 2008
viernes, 4 de abril de 2008
La estrategia más exitosa para ahorrar es gastar menos de lo que se gana
Finanzas Personales
10 sencillas prácticas permiten administrar mejor
Mucha gente piensa que nunca podrá formar un patrimonio. Otros, piensan que la habilidad necesaria para hacerlo es privilegio de unos pocos que conocen el secreto.
Por el contrario: lograrlo es más sencillo que resolver un crucigrama, pero requiere constancia, disciplina y tiempo.
Soy un convencido de que crear un patrimonio sólido es tan simple, que los humanos tratamos de complicarlo innecesariamente.
No hace falta más que seguir varios pasos, tener un poco de sentido común, y utilizar información como la que tratamos de brindarle en El Economista. Y añadir, eso sí, mucha disciplina y paciencia.
Así que si está decidido a comenzar, aquí le damos los diez sencillos pasos que se deben seguir para lograrlo.
Claro que hay muchos más consejos que podemos aplicar, no sólo estos, pero sí son piezas fundamentales que nos formarán, por así decirlo, el marco de referencia para que puedan entrar todas las demás: 1. Restringir. Siempre gaste menos de lo que gana. Este consejo le puede parecer muy trillado, por ser uno de los más antiguos.
Pero también es uno de los más eficaces, y es una de las formas más seguras de construir un patrimonio. Ahorre siempre por lo menos 10% de su ingreso bruto cada año.
2. Aprender. Obtenga la mayor educación financiera posible, tanto formal como autodidacta. Normalmente la gente más y mejor preparada tiene acceso a mejores oportunidades, no sólo de empleo sino en la vida.
Es importante enfatizar que no sólo es importante la educación formal, la que se obtiene a través de instituciones educativas sino también la autodidacta.
Hay que considerar que la educación financiera personal no se enseña normalmente en las escuelas.
3. Negociar. Aprenda a negociar su salario o sus honorarios. Está comprobado que la gente que no sabe negociar sus ingresos eficientemente y en el momento correcto, suele perder en el largo plazo una muy importante cantidad de dinero.
4. Nunca mantenga un saldo, una deuda en sus tarjetas de crédito. Esta es la forma más cara que existe de crédito quizá sólo superada por algunos micro-créditos; mejor programe sus Finanzas Personales de tal forma de que pueda pagar completamente su saldo al corte, cada mes.
La tarjeta de crédito jamás debe ser usada como un medio de crédito. Es un medio de pago, simplemente.
Si hace esto obtendrá financiamiento gratuito por algunos días entre el momento de su compra y la fecha límite de pago, además de los beneficios que ofrecen las tarjetas de crédito como programas de recompensa, seguros y mucho, pero mucho más.
5. Reservar. Empiece a ahorrar e invertir desde el momento en que obtiene ingresos. Muchos jóvenes no piensan en ahorrar e invertir; muchos de ellos incluso se endeudan y desde esa edad empieza una racha de malas decisiones financieras que les arrastra toda su vida.
Debemos abrir una cuenta de cheques y una de inversión desde que obtenemos nuestro primer ingreso, de esta forma nos acostumbraremos a tener esta disciplina que nos garantizará una vida plena.
6. Planear. Establezca metas financieras claras y por escrito. Póngales un número: cuánto cuesta lograrlas y presupuéstelas como si fuera un pago como la luz o el teléfono.
7. Prevenir. Establezca un fondo de emergencias que sea por lo menos equivalente a entre tres y seis meses de su gasto familiar corriente.
Una vez que este fondo está completo, entonces comience a ahorrar para las metas financieras que ha establecido por escrito.
8. Reflexionar. Piense dos veces antes de cada compra mayor o antes de acudir a una ?barata?. La mayoría de la gente tiende a gastar mucho más de lo que en realidad pensaba; además tiende a comprar cosas no planeadas o que no necesita.
9. Proteger. Proteja su patrimonio y el de su familia, a través de seguros que se adapten a sus necesidades y a los riesgos específicos a los que está expuesto: vida, gastos médicos mayores, responsabilidad civil por daños a terceros, hogar y automóvil, entre otros.
10. Disponer. Haga un testamento, para asegurar que en caso de fallecimiento, sus bienes pasen a manos de sus seres queridos.
La vida está llena de incertidumbre, es cierto, pero mucho de lo que nos sucede son cosas que podemos controlar, si estamos bien informados y tenemos la actitud necesaria para lograrlo. Lamentablemente mucha gente ignora su propia vida y con ello se forja un destino desafortunado.
Con mucho gusto recibiré sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mx
10 sencillas prácticas permiten administrar mejor
Mucha gente piensa que nunca podrá formar un patrimonio. Otros, piensan que la habilidad necesaria para hacerlo es privilegio de unos pocos que conocen el secreto.
Por el contrario: lograrlo es más sencillo que resolver un crucigrama, pero requiere constancia, disciplina y tiempo.
Soy un convencido de que crear un patrimonio sólido es tan simple, que los humanos tratamos de complicarlo innecesariamente.
No hace falta más que seguir varios pasos, tener un poco de sentido común, y utilizar información como la que tratamos de brindarle en El Economista. Y añadir, eso sí, mucha disciplina y paciencia.
Así que si está decidido a comenzar, aquí le damos los diez sencillos pasos que se deben seguir para lograrlo.
Claro que hay muchos más consejos que podemos aplicar, no sólo estos, pero sí son piezas fundamentales que nos formarán, por así decirlo, el marco de referencia para que puedan entrar todas las demás: 1. Restringir. Siempre gaste menos de lo que gana. Este consejo le puede parecer muy trillado, por ser uno de los más antiguos.
Pero también es uno de los más eficaces, y es una de las formas más seguras de construir un patrimonio. Ahorre siempre por lo menos 10% de su ingreso bruto cada año.
2. Aprender. Obtenga la mayor educación financiera posible, tanto formal como autodidacta. Normalmente la gente más y mejor preparada tiene acceso a mejores oportunidades, no sólo de empleo sino en la vida.
Es importante enfatizar que no sólo es importante la educación formal, la que se obtiene a través de instituciones educativas sino también la autodidacta.
Hay que considerar que la educación financiera personal no se enseña normalmente en las escuelas.
3. Negociar. Aprenda a negociar su salario o sus honorarios. Está comprobado que la gente que no sabe negociar sus ingresos eficientemente y en el momento correcto, suele perder en el largo plazo una muy importante cantidad de dinero.
4. Nunca mantenga un saldo, una deuda en sus tarjetas de crédito. Esta es la forma más cara que existe de crédito quizá sólo superada por algunos micro-créditos; mejor programe sus Finanzas Personales de tal forma de que pueda pagar completamente su saldo al corte, cada mes.
La tarjeta de crédito jamás debe ser usada como un medio de crédito. Es un medio de pago, simplemente.
Si hace esto obtendrá financiamiento gratuito por algunos días entre el momento de su compra y la fecha límite de pago, además de los beneficios que ofrecen las tarjetas de crédito como programas de recompensa, seguros y mucho, pero mucho más.
5. Reservar. Empiece a ahorrar e invertir desde el momento en que obtiene ingresos. Muchos jóvenes no piensan en ahorrar e invertir; muchos de ellos incluso se endeudan y desde esa edad empieza una racha de malas decisiones financieras que les arrastra toda su vida.
Debemos abrir una cuenta de cheques y una de inversión desde que obtenemos nuestro primer ingreso, de esta forma nos acostumbraremos a tener esta disciplina que nos garantizará una vida plena.
6. Planear. Establezca metas financieras claras y por escrito. Póngales un número: cuánto cuesta lograrlas y presupuéstelas como si fuera un pago como la luz o el teléfono.
7. Prevenir. Establezca un fondo de emergencias que sea por lo menos equivalente a entre tres y seis meses de su gasto familiar corriente.
Una vez que este fondo está completo, entonces comience a ahorrar para las metas financieras que ha establecido por escrito.
8. Reflexionar. Piense dos veces antes de cada compra mayor o antes de acudir a una ?barata?. La mayoría de la gente tiende a gastar mucho más de lo que en realidad pensaba; además tiende a comprar cosas no planeadas o que no necesita.
9. Proteger. Proteja su patrimonio y el de su familia, a través de seguros que se adapten a sus necesidades y a los riesgos específicos a los que está expuesto: vida, gastos médicos mayores, responsabilidad civil por daños a terceros, hogar y automóvil, entre otros.
10. Disponer. Haga un testamento, para asegurar que en caso de fallecimiento, sus bienes pasen a manos de sus seres queridos.
La vida está llena de incertidumbre, es cierto, pero mucho de lo que nos sucede son cosas que podemos controlar, si estamos bien informados y tenemos la actitud necesaria para lograrlo. Lamentablemente mucha gente ignora su propia vida y con ello se forja un destino desafortunado.
Con mucho gusto recibiré sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mx
jueves, 3 de abril de 2008
Siete pasos que convierten al ahorro en un verdadero hábito
Finanzas Personales
Siete pasos que convierten al ahorro en un verdadero hábito
Joan Lanzagorta
Considere la reserva como una deuda
Una de las filosofías más importantes y novedosas que han revolucionado la concepción de las Finanzas Personales, es la de considerar al ahorro como un gasto fijo.
Tradicionalmente, el esquema para elaborar nuestro presupuesto era anotar, por un lado, nuestros ingresos y por otro, nuestros gastos. La resta entre estos dos conceptos era lo que determinaba nuestro ahorro.
Sin embargo, en la práctica esa manera de presupuestar no daba buenos resultados, porque era común que hubiera ciertos "pequeños" e inesperados gastos, que siempre hacían que ahorráramos mucho menos de lo planeado.
Por ello, después de algunas investigaciones, varios autores norteamericanos descubrieron que la única manera en la que una persona puede ahorrar lo que requiere, es considerando al ahorro como una deuda con uno mismo, y anotándolo en nuestro presupuesto como el primer recibo que tenemos que pagar al inicio de cada mes.
De esta forma, estaremos ahorrando "por adelantado", y el dinero que nos queda deberá ser suficiente para el resto de los gastos del mes.
La forma más adecuada de aplicar y aprovechar estos conceptos, se resume en siete sencillos pasos que enlistamos a continuación: 1. Presupuestar. Elabore primero un presupuesto tradicional, es decir escriba en un papel sus ingresos y egresos, por categoría y por mes.
Trate de hacerlo lo más completo posible, a fin de que pueda obtener de dicho ejercicio una fotografía detallada del origen de su dinero y de sus patrones de consumo. Puede basarse en los recibos que todavía conserve, y en sus estados de cuenta.
No olvide considerar el monto que destina para pagar sus deudas, además de los gastos no frecuentes, como pueden ser las vacaciones, la tenencia o el vencimiento de sus seguros.
Además agrupe bajo "otros gastos" lo que requiere para pagar propinas, estacionamientos, etcétera.
2. Recortar. Revise cuidadosamente dicho presupuesto y trate de afinarlo lo más posible. Identifique los rubros en los que gasta demasiado y vea la manera de recortarlos.
Recuerde además que si su presupuesto es demasiado rígido difícilmente podrá cumplirlo, pero si es demasiado holgado estará desperdiciando recursos importantes.
3. Calcular. Determine su capacidad de ahorro. Simplemente en el cuadro obtenido, reste en cada uno de los meses presupuestados sus egresos de sus ingresos.
4. Replantear. Elabore un nuevo presupuesto exactamente igual al anterior, pero añadiendo a sus gastos fijos el monto de ahorro que usted determinó. En este esquema, los ingresos deberán ser exactamente iguales a los egresos.
5. Respetar. Cada mes, páguese primero a usted mismo: asegúrese de que el primer cheque que elabore esté a su nombre.
Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, si usted tiene deudas destine el monto de su ahorro para irlas reduciendo hasta terminar de pagarlas.
Si no las tiene, guárdelo en una cuenta separada e inviértalo en instrumentos que le paguen un interés por encima de la inflación, a fin de proteger su poder adquisitivo y de hacerlo crecer con el tiempo.
6. Registrar. Lleve un registro detallado de todas sus entradas y salidas de cada mes, a fin de que siempre sepa qué tanto ha gastado y cómo va con su presupuesto. Procure siempre cumplir con él y en ningún caso excederse en ningún rubro.
7. Premiar. En caso de que al final del mes le haya sobrado un poco de dinero, puede hacer dos cosas: ahorrarlo para que pueda llegar más rápido a sus metas o bien, utilizarlo para premiar su esfuerzo como un estímulo a continuar por ese camino que le seguirá dando satisfacciones.
Con mucho gusto responderé a sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mx
Siete pasos que convierten al ahorro en un verdadero hábito
Joan Lanzagorta
Considere la reserva como una deuda
Una de las filosofías más importantes y novedosas que han revolucionado la concepción de las Finanzas Personales, es la de considerar al ahorro como un gasto fijo.
Tradicionalmente, el esquema para elaborar nuestro presupuesto era anotar, por un lado, nuestros ingresos y por otro, nuestros gastos. La resta entre estos dos conceptos era lo que determinaba nuestro ahorro.
Sin embargo, en la práctica esa manera de presupuestar no daba buenos resultados, porque era común que hubiera ciertos "pequeños" e inesperados gastos, que siempre hacían que ahorráramos mucho menos de lo planeado.
Por ello, después de algunas investigaciones, varios autores norteamericanos descubrieron que la única manera en la que una persona puede ahorrar lo que requiere, es considerando al ahorro como una deuda con uno mismo, y anotándolo en nuestro presupuesto como el primer recibo que tenemos que pagar al inicio de cada mes.
De esta forma, estaremos ahorrando "por adelantado", y el dinero que nos queda deberá ser suficiente para el resto de los gastos del mes.
La forma más adecuada de aplicar y aprovechar estos conceptos, se resume en siete sencillos pasos que enlistamos a continuación: 1. Presupuestar. Elabore primero un presupuesto tradicional, es decir escriba en un papel sus ingresos y egresos, por categoría y por mes.
Trate de hacerlo lo más completo posible, a fin de que pueda obtener de dicho ejercicio una fotografía detallada del origen de su dinero y de sus patrones de consumo. Puede basarse en los recibos que todavía conserve, y en sus estados de cuenta.
No olvide considerar el monto que destina para pagar sus deudas, además de los gastos no frecuentes, como pueden ser las vacaciones, la tenencia o el vencimiento de sus seguros.
Además agrupe bajo "otros gastos" lo que requiere para pagar propinas, estacionamientos, etcétera.
2. Recortar. Revise cuidadosamente dicho presupuesto y trate de afinarlo lo más posible. Identifique los rubros en los que gasta demasiado y vea la manera de recortarlos.
Recuerde además que si su presupuesto es demasiado rígido difícilmente podrá cumplirlo, pero si es demasiado holgado estará desperdiciando recursos importantes.
3. Calcular. Determine su capacidad de ahorro. Simplemente en el cuadro obtenido, reste en cada uno de los meses presupuestados sus egresos de sus ingresos.
4. Replantear. Elabore un nuevo presupuesto exactamente igual al anterior, pero añadiendo a sus gastos fijos el monto de ahorro que usted determinó. En este esquema, los ingresos deberán ser exactamente iguales a los egresos.
5. Respetar. Cada mes, páguese primero a usted mismo: asegúrese de que el primer cheque que elabore esté a su nombre.
Como ya hemos mencionado en otras ocasiones, si usted tiene deudas destine el monto de su ahorro para irlas reduciendo hasta terminar de pagarlas.
Si no las tiene, guárdelo en una cuenta separada e inviértalo en instrumentos que le paguen un interés por encima de la inflación, a fin de proteger su poder adquisitivo y de hacerlo crecer con el tiempo.
6. Registrar. Lleve un registro detallado de todas sus entradas y salidas de cada mes, a fin de que siempre sepa qué tanto ha gastado y cómo va con su presupuesto. Procure siempre cumplir con él y en ningún caso excederse en ningún rubro.
7. Premiar. En caso de que al final del mes le haya sobrado un poco de dinero, puede hacer dos cosas: ahorrarlo para que pueda llegar más rápido a sus metas o bien, utilizarlo para premiar su esfuerzo como un estímulo a continuar por ese camino que le seguirá dando satisfacciones.
Con mucho gusto responderé a sus dudas, inquietudes y comentarios en mi dirección de correo electrónico: jlanzagorta@eleconomista.com.mx
lunes, 25 de febrero de 2008
martes, 19 de febrero de 2008
Por la lectura, desde pequeños
19/feb/2008
Manuel Lino / El Economista
La literatura infantil, las editoriales chicas y las librerías tienen un futuro (posible) promisorio
Ayer, después de ver que la lectura es fundamental y que los lectores, la industria editorial y las librerías se encuentran en una situación precaria, prometimos buenas noticias, que sí hay. La primera de ellas se refiere a los niños.
"Puedes observar en las librerías un fenómeno reciente, que son las secciones para niños. Ahí se ve a lo padres, que no leen... (uno lo ve en sus amigos, conocidos más bien , porque los amigos de uno sí leen), que llevan a sus hijos como con un sentimiento de culpa a comprarles libros", comenta Marcial Fernández editor de Ficticia Editorial.
"El área infantil es una de las pocas que ha tenido un crecimiento constante - comenta Juan Arzoz de la Caniem-. Se ha hecho lugares en varias librerías con otro entorno, con sillones o alfombras, los niños van, tocan los libros, los ojean".
Este fenómeno tiene bondades pragmáticas "Es que es un mercado y una inversión, porque si un niños lee, ya leyó toda su vida", dice Arzoz.
Y agrega, "un libro se convierte en tu amigo más fiel", pues la lectura también tiene un componente meramente emocional.
Pero esos libros no son sólo cuentos. Hay varias editoriales que, como Ana Laura Delgado, de Ediciones El Naranjo, creen "en la literatura, pero también creemos que hay otros medios para provocar a los niños".
También las editoriales grandes, como Ediciones B, están explorando estos terrenos. "El año pasado creció el catálogo infantil muchísimo -comenta Daniel González, director editorial-. Tenemos libros de literatura infantil muy bonitos y muy bien ilustrados, en pasta dura. Pero también decidimos incursionar, por ejemplo, en la triple A.
"Hicimos varias presentaciones de los luchadores a las que le quitamos las implicaciones de violencia y le dejamos ele ejercicio la competencia, la convicción, valores que queremos resaltar.
"No buscamos crear ?el hábito de la lectura?, un hábito puede tener una connotación positiva o negativa, lo que queremos es crear el gusto por la lectura", afirma y está seguro de que "Las nuevas generaciones se están formando con un gusto por la lectura, ya no es ?la letra por sangre entra?".
La letra también por el aula llega.
En ese "nuevo" gusto infantil por la lectura, los editores cuestionados no dudan en afirmar que el programa de Bibliotecas de Aula ha colaborado en buena medida, amén de que ha ayudado a que muchas editoriales pequeñas puedan subsistir.
"Si algún libro nuestro -comenta Laura Delgado, de El Naranjo- es seleccionado para la Biblioteca de Aula... no podemos hablar de ganancia, tal vez las grandes editoriales, nosotros usamos ese dinero para producir más libros".
José Ángel Quintanilla, presidente de la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura, es, en principio, más cauteloso "Es difícil medir el impacto que tiene el programa porque hay casos en que no tuvo ninguno. Hay gente que dice: ?Conozco escuelas donde los libros se quedaron en las cajas y para eso mejor no hacemos estos programas?, como si fueran todos los libros de todas escuelas.
"Pero he sabido de casos de chicos de padres que no hablan español, que se llevaba los libros de la Biblioteca de Aula, porque para eso son, y les leían a los papás. El chico o la chica hacían la labor de traducción del libro al idioma de sus padres.
"Cuando un niño tiene esa capacidad de reconocer lo que lee y traducirlo a otro idioma, quiere decir que sus capacidades de entendimiento y razonamiento, y su autoestima, se han incrementado muchísimo.
"Son casos de ambientes no urbanos y que contribuyen a que se vayan cerrando esas brechas entre los que tenemos mucho, casi todo, y los que tienen poco o casi nada.
"Si es corto el tiempo para decir que el programa ya funcionó, pero si hay elementos para decir que el impacto del programa va a ser muy positivo a mediano o largo plazo".
Por cierto, aun cuando no sea primaria, la influencia de la escuela es determinante tanto en el fomento a la lectura como en el "mantenimiento de las editoriales".
En Editorial Tusquets, comenta Claudia Galán tenemos los libros consolidados, son por ejemplo, libros de base para algunas materias en la escuela; por ejemplo, La insoportable levedad del ser (de Milan Kundera), que se deja como lectura en la preparatoria.
"Después tenemos los libros que son propiamente literatura para el entretenimiento son los que adquiere el público lector ya maduro. "Si vendes 10 volúmenes de La insoportable de éstos vendes dos o tres".
Internet, la oportunidad.
En contra de lo que sucede en la industria del disco, en la del libro se ve a Internet como una gran oportunidad y no como una amenaza.
Para empezar, podemos poner como ejemplo el caso extremo de Ficticia Editorial, que nace "como portal de Internet, ficticia.com, una ciudad virtual para cuentistas", según la define Marcial Fernández el editor.
"Tiene tal auge Ficticia que el propio Internet nos empieza a quedar chico, en el sentido de que tenemos muy buenos autores como para empezar a publicar libros".
"Así, empezamos una colección de cuentos patrocinada por una marca vitivinícola, logramos sacar 22 libros de cuento. A últimas fechas abrimos una nueva colección que se llama Biblioteca de Cuento Contemporáneo en la cual ya tenemos 8 títulos y otros 10 por sacar este 2008".
Actualmente, ficticia.com "tiene unas 400,000 visitas al mes, contando sólo a la personas que se quedan a trabajar mínimo 10 minutos, es decir que leen un cuento, escriben o critican o lo que sea".
A Ficticia Editorial no le va tan bien. "Los tirajes de los libros son de 1,000 ejemplares y sólo hemos podido reimprimir tres o cuatro títulos.
El público mexicano todavía no se anima a comprar muchos libros por Internet, ni portales como el de Ficticia, "donde te dan un trato especializado, no tenemos servicio de tarjeta de crédito, llamas, te contesta un ser humano, te llevan el libro a tu casa sin costo alguno (si vives en el Distrito Federal) o cobrando sólo el envío", o en los más grandes y automatizados como el de Gandhi.
"Creo que tiene que ver con estar en contacto con los libros, ojearlos, antes de comprar uno", comenta Juan Arzoz.
De la misma manera, Arzoz piensa que como soporte, Internet no desplazará a los libros, pero aun si lo hiciera, "nosotros (es subdirector de la editorial Santillana) somos productores de contenido, no tendríamos problema".
Un futuro promisorio.
En cuanto a las cifras de lectura, por primera vez se hizo un estudio serio al respecto, la Encuesta Nacional de Lectura, que dice que los mexicanos leemos 2.9 libros al año. Antes se decía que alrededor de 1.5 o máximo dos, pero no son cifras comparables, pues no se había hecho una medición confiable (era sólo una división entre libros comprados o regalados por el Estado entre número de habitantes).
Aun así, todos los editores consultados para este reportaje ven con esperanza el futuro y esperan que haya crecimiento tanto en las editoriales como en el número de librerías, en la cantidad de lectores y que los niños, al crecer, lean más de lo que lo han hecho sus padres.
"Se están haciendo cosas interesantes -dice Marcial Fernández-. Pareciera que mientras más crisis hay... bueno, no podemos hablar de crisis porque no ha habido apogeo, mientras más adversidad hay se generan más y mejores libros".
Manuel Lino / El Economista
La literatura infantil, las editoriales chicas y las librerías tienen un futuro (posible) promisorio
Ayer, después de ver que la lectura es fundamental y que los lectores, la industria editorial y las librerías se encuentran en una situación precaria, prometimos buenas noticias, que sí hay. La primera de ellas se refiere a los niños.
"Puedes observar en las librerías un fenómeno reciente, que son las secciones para niños. Ahí se ve a lo padres, que no leen... (uno lo ve en sus amigos, conocidos más bien , porque los amigos de uno sí leen), que llevan a sus hijos como con un sentimiento de culpa a comprarles libros", comenta Marcial Fernández editor de Ficticia Editorial.
"El área infantil es una de las pocas que ha tenido un crecimiento constante - comenta Juan Arzoz de la Caniem-. Se ha hecho lugares en varias librerías con otro entorno, con sillones o alfombras, los niños van, tocan los libros, los ojean".
Este fenómeno tiene bondades pragmáticas "Es que es un mercado y una inversión, porque si un niños lee, ya leyó toda su vida", dice Arzoz.
Y agrega, "un libro se convierte en tu amigo más fiel", pues la lectura también tiene un componente meramente emocional.
Pero esos libros no son sólo cuentos. Hay varias editoriales que, como Ana Laura Delgado, de Ediciones El Naranjo, creen "en la literatura, pero también creemos que hay otros medios para provocar a los niños".
También las editoriales grandes, como Ediciones B, están explorando estos terrenos. "El año pasado creció el catálogo infantil muchísimo -comenta Daniel González, director editorial-. Tenemos libros de literatura infantil muy bonitos y muy bien ilustrados, en pasta dura. Pero también decidimos incursionar, por ejemplo, en la triple A.
"Hicimos varias presentaciones de los luchadores a las que le quitamos las implicaciones de violencia y le dejamos ele ejercicio la competencia, la convicción, valores que queremos resaltar.
"No buscamos crear ?el hábito de la lectura?, un hábito puede tener una connotación positiva o negativa, lo que queremos es crear el gusto por la lectura", afirma y está seguro de que "Las nuevas generaciones se están formando con un gusto por la lectura, ya no es ?la letra por sangre entra?".
La letra también por el aula llega.
En ese "nuevo" gusto infantil por la lectura, los editores cuestionados no dudan en afirmar que el programa de Bibliotecas de Aula ha colaborado en buena medida, amén de que ha ayudado a que muchas editoriales pequeñas puedan subsistir.
"Si algún libro nuestro -comenta Laura Delgado, de El Naranjo- es seleccionado para la Biblioteca de Aula... no podemos hablar de ganancia, tal vez las grandes editoriales, nosotros usamos ese dinero para producir más libros".
José Ángel Quintanilla, presidente de la Fundación Mexicana para el Fomento de la Lectura, es, en principio, más cauteloso "Es difícil medir el impacto que tiene el programa porque hay casos en que no tuvo ninguno. Hay gente que dice: ?Conozco escuelas donde los libros se quedaron en las cajas y para eso mejor no hacemos estos programas?, como si fueran todos los libros de todas escuelas.
"Pero he sabido de casos de chicos de padres que no hablan español, que se llevaba los libros de la Biblioteca de Aula, porque para eso son, y les leían a los papás. El chico o la chica hacían la labor de traducción del libro al idioma de sus padres.
"Cuando un niño tiene esa capacidad de reconocer lo que lee y traducirlo a otro idioma, quiere decir que sus capacidades de entendimiento y razonamiento, y su autoestima, se han incrementado muchísimo.
"Son casos de ambientes no urbanos y que contribuyen a que se vayan cerrando esas brechas entre los que tenemos mucho, casi todo, y los que tienen poco o casi nada.
"Si es corto el tiempo para decir que el programa ya funcionó, pero si hay elementos para decir que el impacto del programa va a ser muy positivo a mediano o largo plazo".
Por cierto, aun cuando no sea primaria, la influencia de la escuela es determinante tanto en el fomento a la lectura como en el "mantenimiento de las editoriales".
En Editorial Tusquets, comenta Claudia Galán tenemos los libros consolidados, son por ejemplo, libros de base para algunas materias en la escuela; por ejemplo, La insoportable levedad del ser (de Milan Kundera), que se deja como lectura en la preparatoria.
"Después tenemos los libros que son propiamente literatura para el entretenimiento son los que adquiere el público lector ya maduro. "Si vendes 10 volúmenes de La insoportable de éstos vendes dos o tres".
Internet, la oportunidad.
En contra de lo que sucede en la industria del disco, en la del libro se ve a Internet como una gran oportunidad y no como una amenaza.
Para empezar, podemos poner como ejemplo el caso extremo de Ficticia Editorial, que nace "como portal de Internet, ficticia.com, una ciudad virtual para cuentistas", según la define Marcial Fernández el editor.
"Tiene tal auge Ficticia que el propio Internet nos empieza a quedar chico, en el sentido de que tenemos muy buenos autores como para empezar a publicar libros".
"Así, empezamos una colección de cuentos patrocinada por una marca vitivinícola, logramos sacar 22 libros de cuento. A últimas fechas abrimos una nueva colección que se llama Biblioteca de Cuento Contemporáneo en la cual ya tenemos 8 títulos y otros 10 por sacar este 2008".
Actualmente, ficticia.com "tiene unas 400,000 visitas al mes, contando sólo a la personas que se quedan a trabajar mínimo 10 minutos, es decir que leen un cuento, escriben o critican o lo que sea".
A Ficticia Editorial no le va tan bien. "Los tirajes de los libros son de 1,000 ejemplares y sólo hemos podido reimprimir tres o cuatro títulos.
El público mexicano todavía no se anima a comprar muchos libros por Internet, ni portales como el de Ficticia, "donde te dan un trato especializado, no tenemos servicio de tarjeta de crédito, llamas, te contesta un ser humano, te llevan el libro a tu casa sin costo alguno (si vives en el Distrito Federal) o cobrando sólo el envío", o en los más grandes y automatizados como el de Gandhi.
"Creo que tiene que ver con estar en contacto con los libros, ojearlos, antes de comprar uno", comenta Juan Arzoz.
De la misma manera, Arzoz piensa que como soporte, Internet no desplazará a los libros, pero aun si lo hiciera, "nosotros (es subdirector de la editorial Santillana) somos productores de contenido, no tendríamos problema".
Un futuro promisorio.
En cuanto a las cifras de lectura, por primera vez se hizo un estudio serio al respecto, la Encuesta Nacional de Lectura, que dice que los mexicanos leemos 2.9 libros al año. Antes se decía que alrededor de 1.5 o máximo dos, pero no son cifras comparables, pues no se había hecho una medición confiable (era sólo una división entre libros comprados o regalados por el Estado entre número de habitantes).
Aun así, todos los editores consultados para este reportaje ven con esperanza el futuro y esperan que haya crecimiento tanto en las editoriales como en el número de librerías, en la cantidad de lectores y que los niños, al crecer, lean más de lo que lo han hecho sus padres.
"Se están haciendo cosas interesantes -dice Marcial Fernández-. Pareciera que mientras más crisis hay... bueno, no podemos hablar de crisis porque no ha habido apogeo, mientras más adversidad hay se generan más y mejores libros".
viernes, 15 de febrero de 2008
Faltan compromisos del gobierno en competitividad, recrimina la IP
Empresas 15/feb/2008
EL ECONOMISTA
Lilia González
La competitividad ha sido un tema marginal en el gobierno de Felipe Calderón, ya que de las 111 prioridades del sector empresarial planteadas en su libro Agenda de Competitividad 2007, sólo nueve han sido atendidos y eso con muy poco avance, reprochó Armando Paredes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
"Estamos muy molestos con los avances marginales en la agenda de competitividad, el gobierno no tiene ningún compromiso con ésta. Vamos a hablar muy seriamente con el presidente (Felipe) Calderón y exigir que tome medidas inmediatas; además, el tema también será tratado con los otros partidos políticos", sostuvo el líder empresarial, luego de su reunión de Consejo Ejecutivo semanal.
Claudio X. González Laporte, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), advirtió que de nada funcionará un plan contracíclico, como el de infraestructura, si no hay competitividad, y por ende, no se dará la inversión.
A su vez, Luis Antonio Mahub, líder de los comerciantes establecidos, calificó de incongruente al gobierno federal; ya que, dijo, por un lado piden a los empresarios cuidar la inflación evitando alzas en los precios de los productos, mientras que el monopolio del gobierno sí puede aumentar los costos de los energéticos.
En julio del 2007, los organismos que integran al CCE entregaron al Ejecutivo y Legislativo 111 propuestas en materia de competitividad, clasificadas en temas como energía, transporte, medio ambiente, innovación y desarrollo tecnológico, salud, empleo y seguridad social, educación, fiscal y financiero, comercio exterior, gobierno eficiente y estado de derecho, de las cuales 64 corresponden al gobierno federal ejecutarlas y el resto al Congreso (47).
Sin embargo, "no hay voluntad para materializar las medidas concretas. Si no se avanza nos volveremos menos atractivos para invertir... Creemos que el gobierno debe ponerse las pilas en esto, ponerle la atención necesaria, porque nosotros creamos los empleos. Si no nos dan condiciones, pues difícilmente traduciremos eso en empleos", sentenció el dirigente de la máxima cúpula empresarial.
"Se está quedando corto el gobierno", criticó González Laporte, también presidente de Consejo de Administración de Kimberly Clark. Consideró inaceptable las medidas ejecutadas, por lo que llamó al gobierno a apretar el paso.
"Desafortunadamente hemos tenido sorpresas muy negativas en los precios de la energía eléctrica, son situaciones que trabajan en contra precisamente en un año retador, difícil", aseveró el presidente de los hombres de los negocios.
Los empresarios prevén reunirse con el Jefe del Ejecutivo en los próximos 10 días, por lo que pedirán que haya coordinación y compromiso de todas las partes para que México avance.
EL ECONOMISTA
Lilia González
La competitividad ha sido un tema marginal en el gobierno de Felipe Calderón, ya que de las 111 prioridades del sector empresarial planteadas en su libro Agenda de Competitividad 2007, sólo nueve han sido atendidos y eso con muy poco avance, reprochó Armando Paredes, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
"Estamos muy molestos con los avances marginales en la agenda de competitividad, el gobierno no tiene ningún compromiso con ésta. Vamos a hablar muy seriamente con el presidente (Felipe) Calderón y exigir que tome medidas inmediatas; además, el tema también será tratado con los otros partidos políticos", sostuvo el líder empresarial, luego de su reunión de Consejo Ejecutivo semanal.
Claudio X. González Laporte, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios (CMHN), advirtió que de nada funcionará un plan contracíclico, como el de infraestructura, si no hay competitividad, y por ende, no se dará la inversión.
A su vez, Luis Antonio Mahub, líder de los comerciantes establecidos, calificó de incongruente al gobierno federal; ya que, dijo, por un lado piden a los empresarios cuidar la inflación evitando alzas en los precios de los productos, mientras que el monopolio del gobierno sí puede aumentar los costos de los energéticos.
En julio del 2007, los organismos que integran al CCE entregaron al Ejecutivo y Legislativo 111 propuestas en materia de competitividad, clasificadas en temas como energía, transporte, medio ambiente, innovación y desarrollo tecnológico, salud, empleo y seguridad social, educación, fiscal y financiero, comercio exterior, gobierno eficiente y estado de derecho, de las cuales 64 corresponden al gobierno federal ejecutarlas y el resto al Congreso (47).
Sin embargo, "no hay voluntad para materializar las medidas concretas. Si no se avanza nos volveremos menos atractivos para invertir... Creemos que el gobierno debe ponerse las pilas en esto, ponerle la atención necesaria, porque nosotros creamos los empleos. Si no nos dan condiciones, pues difícilmente traduciremos eso en empleos", sentenció el dirigente de la máxima cúpula empresarial.
"Se está quedando corto el gobierno", criticó González Laporte, también presidente de Consejo de Administración de Kimberly Clark. Consideró inaceptable las medidas ejecutadas, por lo que llamó al gobierno a apretar el paso.
"Desafortunadamente hemos tenido sorpresas muy negativas en los precios de la energía eléctrica, son situaciones que trabajan en contra precisamente en un año retador, difícil", aseveró el presidente de los hombres de los negocios.
Los empresarios prevén reunirse con el Jefe del Ejecutivo en los próximos 10 días, por lo que pedirán que haya coordinación y compromiso de todas las partes para que México avance.
Los diez
MARKETER
Horacio Marchand
15 Feb. 08
REFORMA
El responsable del marketing debe ser el director general y la empresa completa debe tener esa actitud y esa orientación
El verdadero marketing es hacer que te compren (pull) en lugar de andar tocando puertas para vender (push). Para esto hay cuatro actividades fundamentales: crear un cliente (innovación), ganarlo (a la competencia), desarrollarlo (hacerlo más rentable) y retenerlo (con servicio y comunicación). Aquí los diez marcos mentales para lograrlo:
1.- Promoverás la marca más que al producto. Vender a través de promociones constantes, sin una diferenciación clara de marca, eventualmente tiene consecuencias negativas: erosión gradual de márgenes; los clientes aprenden a comprar de manera condicionada- según la promoción-del-día; difícilmente se afilia y se retiene a un cliente. Una marca se conecta con el consumidor de manera emocional, mientras que la promocionitis devalora y le resta a la marca.
2.- Los golpes de marketing los darás cuando a la competencia le tome por lo menos seis meses en copiarte. Un competidor iguala un precio en cuestión de minutos, copia una promoción en días. Los golpes sólidos de marketing tienen que ser elaborados e involucran a las diferentes áreas de la empresa tales como ventas, producción, logística, tecnología, comunicación, finanzas, legal y sistemas de información. Se trata de construir una diferencia compleja y que, al mismo tiempo, sea fácil para el mercado.
3.- Correrás riesgos. En la búsqueda de innovación, nichos de mercado y ventajas competitivas hay una regla: se le falla hasta que se le pega. La experimentación constante y la exploración tienen que ser una disciplina permanente. Es bastante difícil saber lo que el mercado quiere (a veces ni el mismo mercado lo sabe articular), por lo que acotar a un proyecto a que dé cierto nivel de utilidades en determinado tiempo elimina cualquier posibilidad de descubrimiento.
4.- Saldrás al campo.- La mercadotecnia de escritorio no funciona. La gente de marketing (y todo el nivel directivo) tiene que tener experiencia de campo y procurarla recurrentemente. Si tocas al mercado, es más factible que desarrolles insights competitivos con el potencial de convertirse en semillas de estrategias. La observación es necesaria y nada puede suplir el estar físicamente en contacto con clientes y prospectos.
5.- Un cliente que ya tienes es más importante que un cliente que no tienes. Parece lógico, pero basta con analizar el porcentaje del presupuesto de marketing que se enfoca a la adquisición de clientes, contra el porcentaje asignado a la retención y desarrollo de clientes. El tracking de clientes suele ser casi nulo y el enfoque se va a la "espectacular" traída de clientes nuevos.
6.- Te enfocarás tanto al presente como al futuro. Naturalmente que el presente depende del flujo actual de clientes pero eso corresponde al marketing operativo-táctico y de ventas, no del marketing- estratégico. Marketing tiene dos funciones: el operativo que ve el día a día y el estratégico que vive en el futuro.
7.- Promoverás la cultura de las utilidades brutas.- Vender puede quebrar a una empresa, si el costeo está equivocado. Hay que monitorear al margen bruto todos los días. La utilidad bruta (margen de comercialización multiplicado por volumen de ventas) es responsabilidad del mercadólogo. No le tengas miedo a adueñarte de esto, al contrario, peléalo, este es tu dominio; ponte metas para incrementarlo y lidera el proceso en la empresa.
8.- No copiarás a la competencia.- Si la competencia va a la izquierda, tú ve a la derecha; si sube, entonces baja. Se tiene que mantener una clara diferenciación frente al competidor. Copiar es una señal de la ausencia de diferencias, baja autoestima corporativa y poca creatividad. Solo hay una excepción: si el competidor va en dirección a la tendencia de la industria, más vale que sigas el camino para no quedar fuera, pero que quede claro que esto no es tu ventaja, es sólo tu boleto para poder concursar.
9.- Fusionarás la estrategia con el enfoque a mercado.- Las empresas que delegan la función de marketing a un departamento solamente se enfocan a la dimensión táctica, no estratégica, y a la reactiva, no creativa. Marketing es demasiado importante como para delegarlo a un área específica. En una frase: el responsable del marketing debe ser el director general y la empresa completa debe tener esa actitud y esa orientación.
10.- Le darás el mismo valor a la comunicación interna que a la externa. La gente interna es la que hace que las cosas ocurran y la que finalmente refuerza el ángulo competitivo. Para posicionar afuera se tiene que posicionar adentro. Este es el principio del alineamiento estratégico.
Finalmente, si quieres la serie completa de Marketing Total, donde vienen hiladas varias columnas, escribe.
hm@horaciomarchand.com
Horacio Marchand
15 Feb. 08
REFORMA
El responsable del marketing debe ser el director general y la empresa completa debe tener esa actitud y esa orientación
El verdadero marketing es hacer que te compren (pull) en lugar de andar tocando puertas para vender (push). Para esto hay cuatro actividades fundamentales: crear un cliente (innovación), ganarlo (a la competencia), desarrollarlo (hacerlo más rentable) y retenerlo (con servicio y comunicación). Aquí los diez marcos mentales para lograrlo:
1.- Promoverás la marca más que al producto. Vender a través de promociones constantes, sin una diferenciación clara de marca, eventualmente tiene consecuencias negativas: erosión gradual de márgenes; los clientes aprenden a comprar de manera condicionada- según la promoción-del-día; difícilmente se afilia y se retiene a un cliente. Una marca se conecta con el consumidor de manera emocional, mientras que la promocionitis devalora y le resta a la marca.
2.- Los golpes de marketing los darás cuando a la competencia le tome por lo menos seis meses en copiarte. Un competidor iguala un precio en cuestión de minutos, copia una promoción en días. Los golpes sólidos de marketing tienen que ser elaborados e involucran a las diferentes áreas de la empresa tales como ventas, producción, logística, tecnología, comunicación, finanzas, legal y sistemas de información. Se trata de construir una diferencia compleja y que, al mismo tiempo, sea fácil para el mercado.
3.- Correrás riesgos. En la búsqueda de innovación, nichos de mercado y ventajas competitivas hay una regla: se le falla hasta que se le pega. La experimentación constante y la exploración tienen que ser una disciplina permanente. Es bastante difícil saber lo que el mercado quiere (a veces ni el mismo mercado lo sabe articular), por lo que acotar a un proyecto a que dé cierto nivel de utilidades en determinado tiempo elimina cualquier posibilidad de descubrimiento.
4.- Saldrás al campo.- La mercadotecnia de escritorio no funciona. La gente de marketing (y todo el nivel directivo) tiene que tener experiencia de campo y procurarla recurrentemente. Si tocas al mercado, es más factible que desarrolles insights competitivos con el potencial de convertirse en semillas de estrategias. La observación es necesaria y nada puede suplir el estar físicamente en contacto con clientes y prospectos.
5.- Un cliente que ya tienes es más importante que un cliente que no tienes. Parece lógico, pero basta con analizar el porcentaje del presupuesto de marketing que se enfoca a la adquisición de clientes, contra el porcentaje asignado a la retención y desarrollo de clientes. El tracking de clientes suele ser casi nulo y el enfoque se va a la "espectacular" traída de clientes nuevos.
6.- Te enfocarás tanto al presente como al futuro. Naturalmente que el presente depende del flujo actual de clientes pero eso corresponde al marketing operativo-táctico y de ventas, no del marketing- estratégico. Marketing tiene dos funciones: el operativo que ve el día a día y el estratégico que vive en el futuro.
7.- Promoverás la cultura de las utilidades brutas.- Vender puede quebrar a una empresa, si el costeo está equivocado. Hay que monitorear al margen bruto todos los días. La utilidad bruta (margen de comercialización multiplicado por volumen de ventas) es responsabilidad del mercadólogo. No le tengas miedo a adueñarte de esto, al contrario, peléalo, este es tu dominio; ponte metas para incrementarlo y lidera el proceso en la empresa.
8.- No copiarás a la competencia.- Si la competencia va a la izquierda, tú ve a la derecha; si sube, entonces baja. Se tiene que mantener una clara diferenciación frente al competidor. Copiar es una señal de la ausencia de diferencias, baja autoestima corporativa y poca creatividad. Solo hay una excepción: si el competidor va en dirección a la tendencia de la industria, más vale que sigas el camino para no quedar fuera, pero que quede claro que esto no es tu ventaja, es sólo tu boleto para poder concursar.
9.- Fusionarás la estrategia con el enfoque a mercado.- Las empresas que delegan la función de marketing a un departamento solamente se enfocan a la dimensión táctica, no estratégica, y a la reactiva, no creativa. Marketing es demasiado importante como para delegarlo a un área específica. En una frase: el responsable del marketing debe ser el director general y la empresa completa debe tener esa actitud y esa orientación.
10.- Le darás el mismo valor a la comunicación interna que a la externa. La gente interna es la que hace que las cosas ocurran y la que finalmente refuerza el ángulo competitivo. Para posicionar afuera se tiene que posicionar adentro. Este es el principio del alineamiento estratégico.
Finalmente, si quieres la serie completa de Marketing Total, donde vienen hiladas varias columnas, escribe.
hm@horaciomarchand.com
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